Hoy 7 de octubre la asociación civil “Nuestros hijos nos esperan” entregó al CEIP una donación de libros de madera “La Ballena Griselda”. Fueron elaborados en contexto de encierro en la Unidad N°1 de Punta de Rieles y se destinarán a los 44 Jardines de Infantes construidos bajo la modalidad PPP.

La Asociación Civil “Nuestros hijos nos esperan” comenzó en el 2014 trabajando en la Unidad N°4 del Instituto Nacional de Rehabilitación (ex Comcar) con un proyecto de fabricación de libros escritos y pintados en madera, desarrollado por un grupo de 14 personas privadas de libertad. Luego el taller pasó a funcionar en la Unidad N°1 de Punta de Rieles.

Según los impulsores de “Nuestros hijos nos esperan”, el proyecto literario “apunta a reinsertar en la familia a personas que se han alejado de ella y a través de la literatura promover un mensaje de empatía por aquellos que están pasando por un momento difícil”. Del proyecto surge como producto el libro “La Ballena Griselda”, dirigido a sus hijos y con un mensaje positivo contra el bullying y el rechazo.

El 4 de octubre de 2019 se realizó una primera donación de libros formato madera destinado a 10 escuelas públicas de Montevideo. Ahora cuentan con otros 44 libros terminados (cada libro lleva un mes y medio de elaboración) y prontos para ser entregados a otros centros educativos.

En este marco, hoy miércoles 7 de octubre -en el salón de actos del edificio del CEIP- “Nuestros hijos nos esperan” entregó nuevamente al CEIP una donación de “La Ballena Griselda”, la que tendrán como destino los 44 nuevos Jardines de Infantes que están siendo construidos bajo la modalidad de Participación Público Privado (PPP) en todo el país.

“El primer libro lo donamos a la escuela N°146 (en el barrio Estación Llamas) y circuló como un libro viajero entre los niños y niñas. A partir de las devoluciones de las maestras nos dimos cuenta que era un libro para leer con la familia, que despierta el interés por la lectura y la plástica. Está bueno que eso pase en las escuelas”, resumió Gabriel Camilo, responsable de “Nuestros hijos nos esperan”, sobre la motivación de donar las obras producidas a escuelas y jardines de infantes.

Camilo agregó: “lo que estamos soñando es expandir el taller a la Unidad 1 de Punta de Rieles, al ex Comcar y a la Unidad 5 de la Cárcel de Mujeres. Cuantos más libros podamos hacer y replicar en las escuelas, mejor”.

Mucho más que un libro

“En la cárcel hay personas que se equivocaron y cometieron una falta... Pero yo creo en la oportunidad. Al escribir tuve libertad interior”, sostuvo durante el evento Gabriel Camilo, responsable de la organización civil "Nuestros hijos nos esperan".

“Del error y de la equivocación se aprende”, coincidió por su parte la inspectora nacional de Educación Inicial, Fanny Ramírez, quien participó del acto en nombre de los 44 jardines de infantes beneficiarios de la donación. “Esto nos obliga a renovar el contrato que tenemos con la educación inicial; tenemos la obligación de estar presentes, la familia y la institución educativa de la mano. Ustedes están haciendo un trabajo muy valioso, los felicito y les agradezco”, resumió la inspectora.

A su turno Santiago González, director de Convivencia y Seguridad Ciudadana del Ministerio del Interior, hizo referencia al proyecto y a la reinserción social de los liberados: "Apostamos a que el privado de libertad tenga una vida después de la cárcel y puedan reinsertarse en la sociedad. Felicitaciones por lo que están haciendo".

"Si trabajamos con las personas privadas de libertad en nuestras cárceles podemos pensar en un futuro mejor. Precisan de todos nosotros", sostuvo a su turno Luis Mendoza, director del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), perteneciente al Ministerio del Interior.

"Es un acto de solidaridad lo que se plasma en este libro”, dijo la consejera del CEIP, Olga de las Heras y acentuó el hecho de que la publicación tiene una elaboración artesanal pero además un mensaje social de enorme valor: “los docentes en las escuelas, los escolares y las familias van a valorar de dónde viene este libro, que tiene tanta dedicación", resumió.

La consejera destacó además la importancia de que en estos ámbitos de privación de libertad sea posible la salida a la comunidad, proyectarse positivamente hacia afuera y trascender fuera de los muros.