Imprimir

La Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) presentó -en el marco del proyecto de presupuesto quinquenal- el PLAN DE DESARROLLO EDUCATIVO 2020-2024, asumiendo relevantes desafíos para el futuro del país.

El punto de partida, sin perjuicio de logros obtenidos, de la situación educativa del país presenta muchos desafíos relevantes.

Persisten elevados niveles de extraedad en el sistema, que surgen desde la Escuela Primaria. Los niveles de no aprobación son un problema a atender, con porcentajes de más del 25 % en la Educación Media Básica, y cercanos al 50%, en algunos programas de la Educación Técnica.

Asimismo, las tasas de egreso de la educación obligatoria continúan siendo extremadamente bajas -algo más del 40%- en contraste claro con los logros de los países de la región, que hace 40 años tenían niveles similares al nuestro y hoy sobrepasan el 80% .

Este panorama está acompañado de la imperiosa necesidad de mejorar los aprendizajes que logran los estudiantes en todos los niveles educativos, los cuales, se han mantenido en el mejor de los casos, y han descendido en otros, como lo demuestran las evaluaciones nacionales e internacionales.

Por otro lado, completando la realidad actual, los docentes siguen trabajando en condiciones de alta rotación y multiempleo, fundamentalmente, en la Educación Media. La formación inicial de profesores que se desempeñan en ese ámbito, insume un promedio de 6,3 años, lo que revela problemas importantes de concepción y ejecución.

En ese marco, la propuesta curricular que se pone en práctica todos los días en las aulas, no articula con algunos avances logrados y es un factor de expulsión de miles de estudiantes en la Educación Media. El logro de una educación pertinente, relevante y de calidad, desde una perspectiva integral, es un imperativo de los nuevos tiempos.

La formación de todos los profesionales continúa sin tener carácter universitario y miles de docentes reclaman una formación permanente que no llega, imprescindible para su profesionalización.

Además, los centros educativos no tienen potestades para tomar decisiones importantes en el marco de sus tareas, ni cuentan con herramientas de gestión que les permitan un trabajo integrado y de mayor autonomía en torno a objetivos comunes, sumado a la necesidad de formación profesional de los equipos directivos largamente postergada.

Hacia el futuro

La Administración decidió priorizar al estudiante y sus aprendizajes, poniendo en el centro –precisamente– la mejora de los procesos de aprendizaje y la reducción de la inequidad, yendo al corazón mismo de los problemas.

En ese sentido, se han establecido lineamientos estratégicos con el propósito de:

  1. Ampliar el acceso, la retención, el egreso y mejorar el trayecto de todos los estudiantes en los diferentes ciclos de su formación, promoviendo aprendizajes de calidad.
  2. Reducir la inequidad interna del sistema educativo y mejorar los aprendizajes de los estudiantes, con foco en los sectores de mayor vulnerabilidad educativa y social.
  3. Transformar la propuesta curricular en todos los niveles educativos desde la educación inicial a la media superior.
  4. Fortalecer la gestión de los centros y promover comunidades integradas y de aprendizaje.
  5. Establecer una política nacional docente que incluya la formación inicial, el desarrollo y la carrera profesional, y las condiciones de trabajo.
  6. Transformar el diseño y la gestión institucional, profesionalizando los procesos y las funciones técnico-administrativa y de servicios.

Es relevante tener en cuenta que las políticas a ejecutarse en este período, tendrán tanto carácter universal, es decir, se aplicarán a la totalidad de la población estudiantil o docente -según el caso-, como carácter focalizado. En ese aspecto, nuestra educación tiene una rica tradición de desarrollo, tanto de uno como del otro tipo de políticas.

Fuente: ANEP

Tomo 1 - Motivos Presupuesto 2020 - 2024

Tomo 2 - Anexos Presupuesto 2020 - 2024

Tomo 3 - Articulado Presupuesto 2020 - 2024