La Torre de las Telecomunicaciones de Antel sirvió como escenario para el 8° Encuentro de Maestros Comunitarios, un evento anual que en esta ocasión tuvo como eje central de debate y reflexión la idea de ir “Construyendo la identidad de una Escuela Comunitaria”

En el marco de las diversas actividades que se realizan a través del Programa Maestros Comunitarios (PMC), promovido por el Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) junto a Unicef, el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) y el apoyo de Antel, el Auditorio Mario Benedetti, del Complejo Torre de las Telecomunicaciones, fue escenario del 8° Encuentro de Maestros Comunitarios, un evento anual que en esta ocasión tuvo como eje central de debate y reflexión la idea de ir “Construyendo la identidad de una Escuela Comunitaria”.

Con una mesa de presentación en la que estuvieron presentes el ministro de Desarrollo Social, Daniel Olesker; el director Nacional de Educación, Luis Garibaldi; el sociólogo Gustavo De Armas, en representación de UNICEF; el director general del CEIP, Héctor Florit, y la coordinadora del PMC, Rosario Ramos, el 8° Encuentro de Maestros Comunitarios tuvo diversas instancias de participación generadas a través de videoconferencias con cinco puntos del país –Montevideo, Canelones, Maldonado, Rivera y Salto– y sirvió además para la realización de múltiples actividades, como por ejemplo, la puesta a punto de lo realizado por el PMC hasta el momento, la presentación del cuarto número de la revista “Hacer escuela... entre todos”, el intercambio de ideas acerca de la construcción de la identidad de una Escuela Comunitaria y, con el apoyo de técnicos de la Universidad de la República (UdelaR), la presentación de la conferencia “Construyendo herramientas para un trabajo con las familias”.

Durante la presentación de la jornada de trabajo, el ministro Olesker señaló que uno de los puntos clave del PMC es la alta participación de recursos humanos. “Un programa social como éste existe porque hay muchos maestros comprometidos en llevarlo adelante. Los programas sociales dependen mucho de su diseño y de que exista un buen diagnóstico de la problemática, pero dependen también de su implementación, de su aterrizaje. Y todo esto depende a su vez de quiénes lo ejecutan”.

Según el ministro de Desarrollo Social, “puede haber un buen diseño y un buen diagnóstico, pero si falla la gente que lo ejecuta falla el programa. En este sentido el Programa Maestros Comunitarios muestra que hay un compromiso personal muy importante, hay dedicación. El pienso en salir adelante en las situaciones difíciles de todos los días es invalorable. Es el valor de la opción”, remarcó Olesker.

Luego intervino el director Nacional de Educación, quien recordó la preocupación que hacia el año 2003 tenía, tanto él como Florit, del aislamiento que existía entre la escuela y la comunidad, y rememoró una anécdota de los inicios del PMC en 2005, cuando los maestros llegaron a un hogar y la familia los recibió diciendo: los estábamos esperando.

“La educación no sólo es esperar, sino también ir, recorrer el barrio, las casas, los clubes… La educación pública debe estar vinculada con las comunidades. Este es un factor bien distintivo del Programa Maestros Comunitarios, que vale decir que se ha transformado en referencia a nivel regional e internacional, porque son muchos los actores educativos que vienen a consultarnos sobre este proyecto que contribuye fuertemente a la reflexión”, remarcó Garibaldi, agregando que la idea central del PMC es “la colaboración y no la competencia”.

Garibaldi apuntó que este programa –junto a otros como Maestro más maestro, las tutoras en Secundaria e incluso el Plan Ceibal– se destaca por su política de “personalización de la educación”, un desafío que debe seguir profundizándose ante tanta estandarización de las políticas educativas.

Por su parte, De Armas recordó el mandato de Unicef en trabajar por el derecho a la educación de los niños y recordó los buenos resultados que el PMC presentó en 2012, año en el que se registró la tasa de promoción más alta desde que se inició el monitoreo del programa, entre otros datos objetivables de gran impacto.

“En otras dimensiones, el Programa Maestros Comunitarios ha mostrado un fortalecimiento no sólo con la comunidad, sino también dentro del cuerpo docente, que muestra una satisfacción con su labor”, remarcó De Armas.

Florit, quien se refirió a la interdisciplinariedad de los integrantes de la mesa como símbolo de la construcción colectiva del PMC, enumeró las diferentes tensiones que recorrió este programa desde sus inicios y cómo supo ir sobrellevándolos con éxito.

“Se supo avanzar entre la tensión de la institucionalización y la innovación, logrando pautar las normas generales que todo programa requiere pero sin perder el carácter innovador del mismo. Se supo avanzar en el desafío de cómo combinar el programa con las competencias específicas. Se abrió la discusión entre políticas focalizadas y políticas universales. Se logró fortalecer el rol de enseñante del maestro, en el sentido de que su sensibilidad no debía transformar su intervención en asistencialismo. En suma, llevamos ocho años del Programa Maestros Comunitarios y soy optimista en el recorrido que se ha hecho para afrontar, con esperanza, el 2014”, sostuvo el director general del CEIP.

Finalmente, la coordinadora general del PMC, señaló a todos los presentes los objetivos principales de la jornada, que fueron por un lado generar un espacio de encuentro e intercambio a nivel nacional y regional acerca de la actualidad y los desafíos del PMC, y por otro, propiciar la reflexión acerca de la identidad de la escuela comunitaria, aportando herramientas para el trabajo con las familias.

Ramos remarcó que cuando el PMC se refiere a la identidad de la escuela comunitaria, está señalando “una forma de mirar la educación como un trabajo comunitario, un trabajo con las familias, un trabajo directo con aquellos padres que buscan mejorar la calidad de la educación de sus hijos. De hecho, el trabajo del maestro comunitario es propiciar ese acercamiento con la familia”.

Si bien el trabajo del Maestro Comunitario tiene su foco de interés en los niños, también debe alcanzar alianzas pedagógicas con las familias, dado que los objetivos generales pretenden, por un lado, restituir el deseo de aprender en los niños, y por otro, recomponer el vínculo de la familia y la escuela.

Vale recordar que el PMC actualmente cuenta con 539 maestros en todo el país, trabajando en 327 centros educativos –fundamentalmente Escuelas APRENDER (Atención Prioritaria en Entornos con Dificultades Estructurales Relativas) y en escuelas de quintil 3– y atendiendo aproximadamente a 18.000 niños.