Las vacaciones de julio se destinan a cursos de formación permanente en el Centro Agustín Ferreiro (CAF), departamento de Canelones. Está vez recibe a maestros rurales de todo el país para capacitarse en dos temáticas: por un lado los nuevos desafíos de la educación ambiental y por el otro, el juego y las habilidades motrices básicas en la escuela rural.

En plena semana de vacaciones de julio, el Departamento de Educación para el Medio Rural organiza dos cursos de formación destinados a los docentes de escuelas rurales. Maestros de todo el país participarán de está nueva instancia formativa en el Centro Agustín Ferreiro (CAF), en la Cruz de los Caminos, departamento de Canelones.

“El juego y las habilidades motrices básicas en la escuela rural” fue el primero de los cursos dictado los días 1, 2 y 3 de julio en coordinación con el Instituto de Formación en Servicio (IFS) del CEIP. Está instancia constituye la 45ª edición del Curso de Formación Permanente para Maestros Rurales.

La capacitación incluyó mesas redondas y exposiciones sobre los juegos y las actividades lúdicas, características del juego, “juego, cuerpo y cultura… habitándonos desde la memoria”, los “grandes juegos y los juegos cooperativos”, lo lúdico y expresión cultural, entre otros.

Desde lo ambiental

El segundo de los cursos se titula “Los nuevos desafíos de la educación ambiental: cómo abordar didácticamente el contexto”. La instancia de formación (que emerge como la 46ª edición del Curso de Formación Permanente para Maestros Rurales) se realiza en coordinación con el Área de Educación Ambiental del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), comienza el miércoles 3 y finalizará el viernes 5 de julio. Es un curso semipresencial en el que los docentes trabajarán durante tres días en las aulas del CAF pero también a través de una plataforma virtual, en la que continuarán con el curso en los meses posteriores al encuentro.

Entre los objetivos -incluidos en el programa de estudios- está el “contribuir a la formación continua de educadores en Educación Ambiental, a través de un proceso vivencial, fomentando la reflexión colectiva desde el propio proceso de aprendizaje”. También “promover la socialización e intercambio de experiencias en Educación Ambiental y facilitar la adquisición de herramientas pedagógicas y didácticas”.

Esta formación de tres días le otorgará a los maestros de las escuelas rurales “herramientas para trabajar en el aula los temas vinculados al desarrollo humano sustentable y al rol del docente como educador ambiental”, resumió Limber Santos, director del Departamento de Educación para el Medio Rural.

El Centro Agustín Ferreiro ha sido utilizado en las últimas décadas para múltiples propósitos, dado el carácter de sus instalaciones que permiten la realización de varias actividades en forma simultánea y con posibilidad de pernoctar allí. Pero la función propia de la institución es la de formación de maestros rurales que se desarrolla a partir de 1959, como herencia del viejo Instituto Normal Rural.