Con motivo de Día Mundial del Medio Ambiente, esta semana niños, docentes y talleristas realizaron actividades para tomar conciencia y reflexionar sobre el reciclaje de residuos orgánicos. En pleno Montevideo, los niños han aprendido cómo obtener abono a partir de lombrices californianas, o cómo levantar una bioconstrucción y una huerta en el medio del hormigón del patio escolar.

El “vermicompostaje” es una técnica para transformar los residuos orgánicos en fertilizante o humus de lombriz, explicaron los estudiantes de 5º año a sus compañeros de las clases más pequeñas. En el contexto del Día Mundial del Medio Ambiente (5 de junio), el viernes 7 de junio la escuela Nº 65 Portugal (Ciudad Vieja) realizó una jornada con sus niños y docentes a la que denominaron “Animaeducativa”. El objetivo fue hablar sobre el reciclaje de los residuos orgánicos y cómo éstos pueden transformarse en abono para plantas en tan sólo tres meses.

Los alumnos de quinto año explicaron ante un patio repleto de escolares cómo construir una compostera y cómo funcionan las que tienen en su escuela, realizadas a partir de grandes recipientes plásticos que antes contenían el dulce de leche o la mermelada que consumen en el comedor de la escuela. En esos baldes conviven cientos de lombrices californianas (de hecho son asiáticas: eisenia fetida y eisenia andrei), que a través de su metabolismo digestivo transforman los restos de materia orgánica en el llamado vermicompost (o humus de lombriz estabilizado), muy rico en nutrientes.

De esta forma los niños reflexionaron que los residuos como los restos de verduras, frutas, hojas de jardín, yerba, té, café de los hogares y la escuela pueden transformarse y reutilizarse para abonar huertas y jardines.

Al final de la jornada, los niños se llevaron lombrices a su casa. “La idea es que repliquen lo que aprenden en la escuela, ver qué pasa con las vermicomposteras en las casas de los niños y como repican en las familias ”, explicó Natalia Núñez, la directora de la escuela Portugal. También es “la excusa perfecta para que los niños trabajen lenguaje, ciencias naturales y matemáticas al mismo tiempo”, agregó la directora.

En el proyecto han colaborado trabajadores de la Terminal Cuenca del Plata (Katoen Natie), Intendencia de Montevideo y la organización "Lombrices urbanas".

La casa verde

Ubicada en pleno barrio Cordón (Canelones y Joaquín de Salterain), los niños y docentes de la escuela N1 4 “Artigas” han salteado el hormigón y han levantado una bioconstrucción que incluye una huerta orgánica en el medio del patio. El Día Mundial del Medioambiente les sirvió como marco para invitar a una jornada abierta y mostrar lo que han edificado: una construcción en barro que los niños y docentes llaman “la casa verde”.

Desde el 2016 trabajan en este proyecto de bioconstrucción, reciclaje y medio ambiente con los estudiantes de quinto y sexto año, y han obtenido el apoyo financiero y material del Municipio B y la Escuela de Construcción de la UTU.

“La idea del proyecto es concientizar y reducir la contaminación en el medio ambiente a través del reciclaje, y al mismo tiempo promover la alimentación saludable”, explicó Antonieta Carbonara, directora de la escuela Nº 4. Para reciclar los residuos del comedor escolar -como las cáscaras de fruta, de huevo o la yerba-, los niños han hecho una compostera que produce abono y tierra fértil. El fin es el de “reutilizar los desechos orgánicos de la escuela y darles una utilidad -explicó la directora- y al mismo tiempo articular para que lo que aprenden en la escuela lo lleven después a la casa”.

“Esta es la primera escuela en Montevideo que tiene una bioconstrucción con una huerta orgánica”, resaltó orgullosa la directora. Finalmente, la idea es que utilicen lo que han cultivado en la huerta -lechuga, acelgas, hierbas aromáticas- en los talleres de cocina que forman parte de la modalidad del tiempo completo.

Toda la escuela -281 niños, 10 maestros y tres profesores especiales- se ha unido esta semana para generar un impacto en la comunidad educativa y el cuidado del medio ambiente.