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En esta jornada del jueves 30 de mayo se presentaron los resultados del Monitor Educativo 2018. Se cumplen 18 años de esta gran herramienta de evaluación que ha permitido analizar al sistema educativo, tomar decisiones a partir de los datos y generar nuevas políticas. Sobre el final, algunas de las cifras presentadas, entre ellas la de la repetición y su registro más bajo en la historia de la educación pública uruguaya.

“Estoy convencida de que hubo un antes y un después del Monitor Educativo”, sostuvo Irupé Buzzetti, la directora general del CEIP, durante en la segunda jornada del Acuerdo Nacional de Inspectores. En el marco de este encuentro (29 y 30 de mayo) se presentaron los resultados del Monitor de Educación Inicial y Primaria correspondientes al año 2018.

La directora celebró los 18 años de esta “gran herramienta” de evaluación que ha permitido analizar “de una forma científica” el sistema educativo uruguayo y tomar muchas decisiones a partir de esos datos. Buzzetti manejó el ejemplo del tránsito educativo de los estudiantes: “el monitor educativo nos permitió saber, entre tantas cosas, dónde teníamos que poner los 25 primeros centros de tránsito educativo, que luego se transformaron en 75 y hoy son lo que conocemos como trayectoria protegida en aquellos lugares donde los alumnos los necesitan más”.

La directora también destacó las cifras aportadas sobre la expansión del tiempo pedagógico (“hemos ido creciendo y a fines del 2018 contábamos con 15 centros, siete de tiempo extendido y ocho de tiempo completo”) y otras áreas donde “todavía falta mucho análisis por hacer”, como los motivos que llevan a los niños a faltar a la escuela.

“Las autoridades pueden tomar decisiones en base a los resultados de este trabajo de investigación. Y esto también es hacer política educativa”, coincidió Antonio Romano, el Director Sectorial de Planificación Educativa del CODICEN.

A su vez, Romano agregó que la política educativa en Uruguay tiene continuidad y va más allá de una administración; “el hecho de que el Monitor esté cumpleindo la mayoría de edad muestra los esfuerzos sistemáticos para hacer herramientas que contribuyan a mejorar esa política”.

En resumen, para Romano los aportes del Monitor Educativo son varios: “la importancia de sostener los equipos, de mantener la sistematicidad más allá de la administración, la complementariedad de las miradas y los enfoques desde más de una disciplina”. Sin embargo, advirtió que este tipo de herramientas pueden ser reformuladas: “hay continuidad pero al mismo tiempo la misma política tiene que poder producir algunas preguntas. Es decir, la investigación tiene sentido si hay buenas preguntas que hacerle a los datos”, resumió el director. Es una gran herramienta que permite ver aspectos que de otra forma no se podrían observar con claridad, pero también hay que “mirar un poco más allá de nuestra experiencia inmediata y poder ponerla en cuestión”, concluyó Romano.

El director de la División de Investigación, Evaluación y Estadística de la ANEP, Andrés Peri, recordó cómo desde los primeros años el Monitor Educativo tuvo “algunas cosas visionarias”. Entre ellas la capacidad, de analizar y proyectar las oscilaciones en la matrícula escolar a lo largo de los años.

“Necesitamos esa complementariedad de las miradas a la hora de analizar la evolución del sistema educativo: no se puede conocer todas las escuelas, nadie puede hacerlo, por eso tiene que haber instrumentos de navegación que hagan disponible la información para que pueda interpretarse”, resumió Peri y recordó que desde hace años las estadísticas del Monitor son públicas. “Hay que celebrar también la transparencia y la rendición de cuentas inteligente”, dijo Peri citando al canadiense Michael Fullan.

La herramienta “nos permite además decir ‘ésto es lo que pasó’, sin juzgamientos a los colectivos comprometidos” en el día a día, destacó el director y resaltó el trabajo de los mismos: “Primaria ha mejorado sus indicadores justamente porque hay mucho esfuerzo profesional detrás. Nosotros sólo recogemos esos esfuerzos, las cosas no pasan solas”.

Los números

Desde una perspectiva de corto plazo, el Monitor Educativo 2018 destaca algunos aspectos de la educación inicial y primaria. El primero de ellos es la matrícula y sobre ella destaca que el número de estudiantes interrumpe la tendencia al descenso por primera vez en los últimos 15 años. Esto es consecuencia -señala la síntesis del informe titulado “Monitor Educativo del CEIP Estado de Situaciòn 2018”-, de que la matrícula de educación inicial consolida la tendencia al crecimiento observada desde hace varios años, sobre todo como resultado de la paulatina expansión de la cobertura en el nivel tres años. Sin embargo, la educación común (primero a sexto año) mantiene su tendencia de disminución de la matrícula, lo que responde esencialmente a la caída en los nacimientos, a un tránsito más rápido de los alumnos por los distintos grados escolares, derivado de la reducción en la repetición y al escaso margen de la educación común para ampliar su cobertura.

El informe de la ANEP también señala que en los últimos años se produjo una importante expansión del número de escuelas y de la matrícula en escuelas de jornada extendida (Tiempo completo y Tiempo Extendido). En 2018, el 20,3 por ciento de la matrícula de de primero a sexto año asiste a escuelas de esta modalidad.

Sobre el tamaño medio de los grupos, de primero a sexto se mantuvo estable y se ubicó en 21,9 alumnos: si bien se mantiene una tendencia hacia grupos más chicos en las escuelas de contexto más desfavorable, a nivel global aumentó la cantidad de grupos numerosos.

En cuanto a la repetición global en educación común (primero a sexto año) mantiene su tendencia a la baja y en 2018 se ubicó en 3,8 por ciento, el registro más bajo en la historia de la educación pública uruguaya. En 2018 repitieron 9.209 niños, menos de la mitad de los que hubieran reprobado una década atrás de haberse mantenido los niveles de repetición de entonces.

En educación común la asistencia a clases aumentó en 2018: en promedio, los alumnos de primero a sexto concurrieron 159,2 días a la escuela este año, lo que representa más de dos días respecto a 2017. La diferencia responde muy posiblemente -dice el informe del Monitor Educativo 2018- a una mayor cantidad de días en el calendario escolar del último año.