Con el objetivo de evitar el rezago educativo, alrededor de 30 niños reciben el apoyo de maestras especiales mientras atraviesan el tratamiento de diálisis para atender su patología renal. En este sentido, el Consejo de Educación Inicial y Primaria dispone de un equipo de docentes compuesto por un maestro especializado y tres itinerantes, así como maestros comunitarios que coordinan la revinculación del niño con la escuela tradicional, cuando sus condiciones de salud lo permiten.

Fuente: Secretaría de Comunicación de Presidencia

Con el objetivo de evitar el rezago educativo, alrededor de 30 niños reciben el apoyo de maestras especiales mientras atraviesan el tratamiento de diálisis para atender su patología renal. En este sentido, el Consejo de Educación Inicial y Primaria dispone de un equipo de docentes compuesto por un maestro especializado y tres itinerantes, así como maestros comunitarios que coordinan la revinculación del niño con la escuela tradicional, cuando sus condiciones de salud lo permiten.

Los alumnos que necesitan diálisis permanecen en las clínicas, en promedio, unas cuatro horas durante tres días de la semana para su tratamiento. Por este motivo, enfrentan un rezago educativo que dificulta los aprendizajes, en especial los niños del interior que se trasladan a la capital. Para apoyarlos, las autoridades del Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP), de la Asociación de Trasplantados del Uruguay, de la clínica de diálisis Diaverum Uruguay y de la Intendencia de Canelones presentaron este miércoles 7 el programa “Niños con Garra Charrúa”, destinado a garantizarles el acceso a la educación a estos niños y adolescentes, que comenzó su labor en abril.

Actualmente son alrededor de 30 niños y adolescentes quienes se dializan mientras toman las clases. El maestro trabaja con grupos reducidos de tres o cuatro alumnos, dado que pueden pertenecer a distintos niveles educativos. La propuesta curricular se ajusta a la actividad que venían desarrollando en la escuela. También hay propuestas lúdicas, pensadas para incorporar a los niños pequeños.

Los maestros de Educación Especial respaldan a los niños durante el período en que reciben diálisis tanto en el centro Diaverum como en el caso de las peritoneales, que se hacen en los domicilios, mediante un maestro itinerante. Además, en las instalaciones de la clínica los niños realizan actividades físicas especiales, adaptadas a su condición de salud, propuesta a cargo de profesores de Educación Física.

El consejero del CEIP, Héctor Florit explicó que, una vez que finalizan el proceso de atención sanitaria con acompañamiento docente, maestros comunitarios realizan un seguimiento y articulan las actividades llevadas a cabo por el docente especializado con la propuesta tradicional en el aula.

“Con este apoyo, se mantiene la actividad curricular y el vínculo con el aprendizaje, lo que favorece la evolución de la enfermedad. El vínculo afectivo y el interés por la actividad es tan importante como el contenido programático”, apuntó.

Este plan tiene como referencia la experiencia de Aulas Hospitalarias en el Centro Hospitalario Pereira Rossell, presente desde 2007. Allí se trata, sobre todo, a niños que atraviesan situaciones complejas, con trastornos de personalidad y autoeliminación, así como otras causas de internación.

“La actividad educativa pedagógica en el Pereira Rossell tuvo resultados favorables, generando una extensión a otros hospitales del interior del país”, informó Florit, quien prevé que la experiencia se desarrolle en otros departamentos.

Fuente: Secretaría de Comunicación de Presidencia