El próximo jueves 8 de noviembre, el Consejo de Educación Inicial y Primaria inaugura en el departamento de Soriano, más precisamente en la ciudad de Dolores, las obras de restauración y reforma del Jardín de Infantes N° 116, al que diariamente asisten más de 170 alumnos y cuya estructura se vio afectada en abril de 2016, cuando un tornado destruyó un tercio de la ciudad.

PRENSA PRIMARIA

Luego de diversos cortes de cinta realizados por el Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) durante el mes de octubre, ahora llega el turno de la primera inauguración del mes de noviembre, tratándose más precisamente de las obras de reparación y remodelación del Jardín de Infantes N° 116 de la ciudad de Dolores, departamento de Soriano, que el 15 de abril de 2016 fue, entre los edificios de educación pública, uno de los más afectados por el tornado que destruyó un tercio de la ciudad.

Concretamente, el próximo jueves 8 de noviembre, el CEIP se trasladará hasta Dolores para la inauguración oficial de esta importante obra de restauración y reforma del jardín, que más allá de que se enmarque como en otras ocasiones en la continua política de transformación que viene llevando a cabo el CEIP en el mejoramiento y desarrollo de espacios educativos amigables tanto para los alumnos como para los maestros, en este caso tiene una carga emotiva muy importante, dado que después de casi tres años la comunidad vuelve a tener un rico espacio educativo para los más pequeños.

De hecho, al Jardín de Infantes N° 116 asisten un total –en los dos turnos– de 172 alumnos de 3, 4 y 5 años de edad, quienes hasta mediados de octubre iban a la Escuela N° 2. Antes de instalarse, los niños, junto a sus maestras y familiares, recorrieron el jardín para conocerlo, llevando en las semanas previas sus pertenecías y materiales de trabajo de un centro educativo al otro, como forma de apropiarse de a poco del lugar.

El Jardín de Infantes N° 116 cuenta actualmente con cuatro aulas, sala de psicomotricidad, cocina, una galería interna que ofrece mucha funcionalidad de espacios en el jardín y un patio con juegos diversos. Las obras en concreto se enfocaron en la reparación de todo lo que había sido afectado por el tornado –fundamentalmente los techos– que dejó a la intemperie todas las aulas y salones. También se trabajó en la mejora de lo que estructuralmente se mantuvo en buen estado, por lo que se trata concretamente de una remodelación general del jardín, con la refacción de servicios sanitarios, acceso al edificio y fachada, etcétera.

Vale recordar en esta ocasión –y repetir el profundo agradecimiento– a todos los maestros y funcionarios del CEIP en la ciudad de Dolores, quienes ante la difícil situación que se vivió en aquel abril de 2016 hicieron frente a la misma con celeridad y excelente disposición.