El próximo viernes 7 de setiembre, el Consejo de Educación Inicial y Primaria inaugurará oficialmente el Jardín de Infantes N° 305 de Neptunia, departamento de Canelones, un edificio construido totalmente a nuevo y al que asisten a diario, entre ambos turnos, más de 230 alumnos de 3, 4 y 5 años de edad, quienes en estos nuevos espacios educativos encuentran un escenario propicio de aprendizajes de calidad.

PRENSA PRIMARIA

Convencido de que una temprana escolarización mejora la adquisición de conocimientos y marca un buen futuro en todo el proceso de aprendizaje de los alumnos, el Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) continúa con su política de creación de Jardines de Infantes, como es en esta ocasión el Jardín N° 305 de Neptunia, departamento de Canelones, donde el próximo viernes 7 de setiembre se inaugurará oficialmente el nuevo edificio en el que, entre otras cosas, se ofrece una educación de calidad, integral y equitativa, atendiendo principalmente las necesidades y derechos de la primera infancia a través de aspectos estructuradores de la Educación Inicial, como por ejemplo el desarrollo psicológico del niño, la importancia de la familia y sus relaciones con la institución escolar, la alfabetización, el juego como estrategia de enseñanza y los lenguajes expresivos.

El Jardín de Infantes cuenta actualmente con más de 230 alumnos, tratándose de grupos de niños de 3, 4 y 5 años de edad, quienes concurren a diario tanto en el horario de la mañana como en el de la tarde.

En cuanto al proyecto arquitectónico o diseño edilicio de este nuevo espacio de educación pública, cabe señalar que el Jardín de Infantes N° 305 de Neptunia tiene en su tipología algunas características especiales, como por ejemplo, se trata de una construcción en una planta, organizada en torno a un patio central flexible, que puede ser usado como patio de invierno o como comedor, lo que disminuye la circulación por corredores.

En aspectos técnicos más precisos, el CEIP inaugura entonces un edificio de 580 m2 techados, que incluye 5 aulas con servicios sanitarios (uno por salón y uno de ellos accesible), una sala de psicomotricidad, la dirección, la sala de maestros, la cocina, servicios sanitarios para personal, depósitos y plaza central o sala de usos múltiples. Además cuenta de 1700 m2 exteriores tratados.

Según el informe del equipo de técnicos del Proyecto de Apoyo a la Escuela Pública Uruguaya (PAEPU), las decisiones de diseño responden a la lógica de una arquitectura abierta. Es decir, espacios fuertemente conectados entre sí y con el entorno, concibiendo a cada aula como una célula del todo, por lo tanto, se conecta con las otras fluidamente. Esto es tanto en lo visual como en lo físico, dado que se logra a través de tabiques plegables y grandes puertas. A su vez, cada espacio se proyecta hacia el “corazón” o plaza central del edificio, que es la articuladora del conjunto.

Desde el exterior el edificio evoca, por un lado, la idea de hogar con su cubierta a dos aguas, y por otro, la imagen austera propia de los galpones industriales. Esta decisión de fachada es la que habilita mayor enriquecimiento de los espacios interiores a través de la incorporación de materiales cálidos –como la madera– y el equipamiento fijo de alta utilidad –como espacios de guardado, áreas de lectura, equipamiento móvil, etcétera.

En suma, con la inauguración oficial de estas obras el Jardín de Infantes N° 305 de Neptunia, el CEIP sigue con su política de expandir la Educación Inicial con la consolidación de la universalidad para los 4 y 5 años de edad y la ampliación de la cobertura de 3 años, lo cual le permite alcanzar distintos objetivos, pero principalmente, le permite ofrecer a cada uno de los alumnos de la escuela pública un desarrollo integral de su persona, teniendo como marco para eso un espacio y tiempo educativo de calidad y calidez.